Fueron múltiples y diversos los pueblos que pasaron por el territorio de nuestro Geodestino y se establecieron en él durante décadas e incluso siglos. Pero no todos tuvieron la misma importancia ni dejaron la misma huella. Sin duda, entre ellos seguramente los más destacados fueron los romanos, de quienes se conservan todavía hoy importantes vestigios en Os Ancares y en las Terras de Burón.
Hoy nos vamos a detener especialmente en uno de ellos, la Vía Romana XIX del itinerario Antonino, una calzada que servía para unir las tres capitales de convento de la antigua provincia romana de Gallaecia. Se trata de Asturica Augusta (Astorga), Lucus Augusti (Lugo) y la ciudad lusa de Bracara Augusta (Braga), pasando esta carretera también por Iria Flavia, en Padrón. Por lo tanto, es una vía que en uno de sus tramos más destacados y mejor conservados atraviesa el corazón de nuestro geodestino, entrando en el mismo por el Comeal, en el ayuntamiento de Cervantes, y llegando a la capital de provincia. Son unos 100 kilómetros de los que la mayoría pertenecen a nuestro territorio, ya que también discurre por los ayuntamientos de Becerreá y Baralla.
Esta vía, junto a las otras que implementaron los romanos, fue imprescindible para la explotación comercial, así como para facilitar el control militar y la explotación minera, en el caso de la número XIX. A pesar de que fue inaugurada en el año 11 d.C. tras una profunda reorganización del Emperador Augusto y era la más larga del noroeste peninsular, con unos 500 kilómetros, aquellos viejos trazados romanos sirvieron de guía principal para muchas de las obras de ingeniería civil de la Galicia actual, como la red de carreteras, las vías de alta capacidad o el ferrocarril.
La recuperación
El trabajo de diferentes expertos y expertas, junto a la aparición de hallazgos arqueológicos, permitieron que se recuperara el trazado que la Vía Romana XIX tenía por Os Ancares, estando señalado además con hitos de granito que van desde la frontera con la provincia de León hasta Lugo gracias al proyecto Vías Atlánticas, que impulsaron diferentes administraciones y que recibió la ayuda de fondos públicos europeos.
Son varios los colectivos que llevan tiempo intentando dar a conocer esta vía y dinamizándola a través de distintas iniciativas para que no se pierdan las señalizaciones y siga siendo atractiva para los vecinos y los visitantes. Por ejemplo, la Agrupación Deportiva Bike Stop de Lugo realiza todos los años una ruta que cubre los 100 kilómetros de esta antigua carretera romana por la provincia con la que buscan combinar un objetivo deportivo y cultural, poniendo el foco en los valores históricos y culturales que encuentran por el camino y haciendo un guiño al patrimonio que se concentra en esta ruta y en sus proximidades.
Mientras, desde el Colectivo Patrimonio dos Ancares y desde el IES de Becerreá ofrecen dos opciones para recorrer esta antigua vía a pie, una forma muy buena para conocer a fondo todos los monumentos y vestigios que concentra. En el caso de los primeros, dividen los 100 kilómetros en cinco etapas. Unos 20 kilómetros por día adaptados a los caminantes más habituados a salir de ruta. La primera discurre íntegramente por el ayuntamiento de Cervantes y va desde el Alto do Comeal, puerta de entrada en Galicia, hasta Doiras, con los restos de su imponente castillo.
La segunda tirada tiene como lugar de llegada As Pontes de Gatín, en el vecino ayuntamiento de Becerreá, donde se cruza el río Navia a través de la nombrada por los romanos como Ponte Neviae, estructura en la que se levanta un monolito con una inscripción de los tiempos de Carlos III. La tercera llega hasta la supuesta Timalino, en Baralla, un recorrido en el que las obras de varias infraestructuras sacaron a la luz muchos restos antiguos de la Vía Romana XIX.
La cuarta etapa ya deja nuestro Geodestino para terminar en Tórdea, en el ayuntamiento de Castroverde, mientras que la quinta y última tiene como lugar de llegada la ciudad de Lugo. Sobre estas etapas y qué se puede encontrar en cada una de ellas ofrecen abundante información en el blog del Colectivo Patrimonio dos Ancares, publicación de referencia que recomendamos visitar para conocer a fondo el patrimonio de nuestro territorio.
Finalmente, alumnos del IES de Becerreá llevaron a cabo en el año 2018 un proyecto interdisciplinar sobre la Vía Romana XIX y el mundo romano-castreño en Os Ancares lucenses. En el mismo dividen los algo más de 30 kilómetros de esta calzada por los ayuntamientos de Cervantes y Becerreá en tres etapas, “para recorrer a pie, comer y visitar con calma los lugares de interés”, apuntaban. La primera va desde O Comeal a O Fabal (14 km), la segunda comunica este último punto con As Pontes de Gatín (10 km) y la última va desde este enclave del ayuntamiento de Becerreá hasta O Cereixal (9 km). Desde el IES de Becerreá ya anticipaban en su momento que “todo el recorrido es una delicia, entre bosques, prados, caminos, correidoras y aldeas”.








