Cada 26 de enero se celebra el Día Mundial de la Educación Ambiental, una fecha para reflexionar sobre cómo aprendemos a relacionarnos con la naturaleza y, también, sobre cómo viajamos. En territorios de montaña como Ancares Terras de Burón, la educación ambiental no es solo una teoría: es una práctica diaria, una experiencia compartida y un conocimiento que se transmite caminando, observando y escuchando.
En este camino, Ancares Terras de Burón forma parte de la red Soy Ecoturista, una iniciativa estatal que agrupa destinos que entienden el turismo como una herramienta de educación ambiental. Viajar desde esta perspectiva se convierte en un acto consciente: aprender a leer el paisaje, respetar los ritmos naturales, apoyar a las comunidades locales y comprender que cada decisión como visitante tiene impacto en el territorio.
Ser destino ecoturista implica también educar mientras se viaja, ofrecer experiencias que conectan con la naturaleza y transmiten valores de conservación—algo que encaja plenamente con el aprendizaje que emerge de la montaña.
La montaña como aula abierta
La montaña enseña sin manuales a entender los ritmos de la naturaleza y a respetar el silencio. Cada sendero y cada aldea guarda aprendizajes que solo se activan si miramos con atención.
Viajar por Ancares es entrar en un aula abierta donde:
- Aprendemos por qué es importante conservar los ecosistemas.
- Entendemos la relación entre la actividad humana y el territorio.
- Descubrimos que el patrimonio natural y cultural siempre van de la mano.
La educación ambiental aplicada al turismo tiene mucho que ver con cómo viajamos:
- Elegir destinos que apuesten por la conservación y el respeto al medio.
- Apoyar proyectos locales que mantienen vivo el territorio.
- Reducir el impacto de nuestras visitas adaptándonos al lugar y no al revés.
- Comprender que no todo es consumo rápido.
En este sentido, el ecoturismo se convierte en una herramienta clave de aprendizaje. No solo ofrece experiencias en la naturaleza, sino que ayuda a crear conciencia, vínculo y responsabilidad.
Aprender hoy para cuidar mañana
Celebrar el Día Mundial de la Educación Ambiental es recordar que cada visita deja huella. La buena noticia es que también puede dejar aprendizaje, respeto y cuidado. Viajar de forma responsable no es renunciar a nada, sino ganar una experiencia más profunda y consciente.
Desde Ancares Terras de Burón te invitamos a seguir aprendiendo de la montaña, a viajar con mirada ecoturista y a formar parte de una comunidad que entiende el turismo como una oportunidad para conservar, educar y compartir.
Aquí, la educación ambiental está presente en las experiencias que conectan con el territorio: caminos históricos, tradiciones vivas, ganadería extensiva, observación de fauna, enoturismo de montaña o actividades que invitan a descubrir el patrimonio con todos los sentidos.



