Déjate seducir por el Geodestino Ancares Terras de Burón disfrutando de las panorámicas que proporcionan los impresionantes miradores que tenemos repartidos por nuestro territorio.
Hoy presentamos siete miradores que no deberías perderte por nada del mundo. En todos destaca una belleza natural paisajística de primer nivel y otros cuentan con el añadido de mostrar un pedazo de la historia de Os Ancares y de las Terras do Burón. Es el caso del primero que os enseñamos.
Mirador de la Torre de Doncos (As Nogais)
El mirador de la Torre de Doncos, en el municipio de As Nogais, es seguramente uno de los más impresionantes que existen en nuestro Geodestino, porque tiene una parte del suelo acristalada que hace contener la respiración.
Inaugurado en el año 2018, desde 2020 cuenta con el atractivo de que también puede ser visitado de noche gracias a la iluminación que se proyecta sobre la torre de Doncos.
Situada a 614 metros de altitud, la torre de Doncos es lo que se conserva de un antiguo castillo medieval también conocido como Fortaleza de Santo Agostiño o de la Grupa. La torre fue construida en la segunda mitad del siglo XV y abandonada en 1603. A la espera de hacerse con su propiedad, el Ayuntamiento de As Nogais decidió que se pudiese disfrutar de la misma gracias a un mirador que se encuentra a poco más de 200 metros. Se trata de una plataforma metálica construida sobre una peña y que tiene unos 650 metros de altura, por lo que aquellos que sufran de vértigo tendrán que sufrir un poco. La vista merece la pena, con la imponente Torre de Doncos delante y un hermoso valle que forma el río Navia, con el Muíño da Veiga incluido, rodeando esta magnífica estructura medieval. Además, este mirador tiene un acceso muy bueno por carretera, ya que está al lado de la N-VI, en el kilómetro 444,5.
Mirador Río Ser Vilaquinte (Cervantes)
El río Ser, uno de los múltiples afluentes del Navia, serpentea por un valle encajonado en medio de Os Ancares donde surge la aldea cervantega de Vilaquinte. Este mirador sirve para encontrarnos con la inmensa realidad de los picos redondeados que forman Os Ancares y gozar de la visión de los hermosos bosques que conforman una riquísima paleta de colores y que van cambiando en función de la época del año en la que nos encontremos.
Quien visite este mirador puede perderse bajando su mirada por las laderas y disfrutando de los múltiples detalles que nos ofrece esta zona de la Montaña lucense.
Fuente del mirador de Láncara
Muy cerca de este mirador de Láncara, también conocido como da Pedreira, se encuentra una curiosa fuente formada por una gran roca granítica, semioculta por la vegetación. Junto a ella se instaló una pequeña fuente de piedra de la que mana agua fresquísima. Se trata de una zona muy húmeda con abundancia de grandes helechos y robles de gran tamaño. La visión desde el mirador de Láncara, que abarca muchos kilómetros a la redonda, ofrece unos espectaculares atardeceres y amaneceres.
Alto da Serra – Pico do Forno de Martín (Meira)
Muy cerca del nacimiento del río Miño, dentro también del municipio de Meira, encontramos el mirador del Alto da Serra o también llamado Pico do Forno de Martín, un lugar que ofrece unas maravillosas vistas al este y oeste de su situación. Si dirigimos la mirada hacia el este podremos observar las formaciones montañosas de la comarca de A Fonsagrada, así como un valle formado por el río Eo que corre de sur a norte. Al fondo también se pueden ver las cumbres más altas de Os Ancares. Mientras, si llevamos la mirada hacia el oeste disfrutaremos de la visión de la Terra Chá. Oculto por la ladera se encuentra el Pedregal de Irimia, donde nace el río Miño. Se observa cerca Meira y también se vislumbran más a lo lejos Castro de Rei o Cospeito.
Mirador Murias de Rao (Navia de Suarna)
El Mirador de Murias de Rao se encuentra sobre el río Balouta y al mismo se puede llegar a través de la carretera LU-P-3508. Desde la plataforma instalada como mirador se pueden contemplar las conocidas como ‘Penas de Murias’, unas impresionantes paredes de roca que emergen imponentes delante del valle del Rao, así como otras montañas y verdes valles. Cuenta con panel informativo, mesas y bancos de madera ideales para hacer una pequeña parada en el camino para comer.
Forno de Boulloso (A Pontenova)
En A Pontenova encontramos un mirador que sirve para hacer un repaso al pasado industrial de la villa en el último siglo. Se trata del Forno de Boulloso, un antiguo horno de calcinación que se conserva de la antigua batería de hornos del grupo de minas de Boulloso y que recientemente fue reformado instalando una plataforma en su parte superior que acoge el mirador.
Este horno se levantó en el año 1905 y formó parte de la notable infraestructura minera que tuvo A Pontenova y que marcó la vida económica y social de la zona. En estos hornos se quemaba el mineral extraído en distintas minas de la comarca y una vez dentro de él quedaban separados los restos sulfurosos, destinados a elaborar fertilizantes, del hierro de calidad que era exportado desde Ribadeo a Alemania o el Reino Unido. Se mantuvo en funcionamiento hasta los años 50 y por el tragante superior, lugar donde se puede disfrutar ahora de unas fantásticas vistas, era por donde se echaba todo el mineral primigenio.
Mirador de Barangón (Ribeira de Piquín)
El mirador de Barangón ofrece una de las mejores vistas de Ribeira de Piquín, con la posibilidad, en los días claros, de contemplar zonas de Asturias e incluso As Pontes, ya en la provincia de A Coruña. Es sin duda uno de los mejores puntos para disfrutar de toda la inmensidad y hermosura de la Reserva de la Biosfera del río Eo, Oscos y Terras de Burón. Además, desde hace seis años, este mirador cuenta con una estructura de madera con una zona de descanso, aparcamientos y unos mejores accesos.
Este mirador es además un lugar perfecto para los amantes de la bicicleta, ya que desde O Chao de Pousadoiro son algo más de cuatro kilómetros de ascensión explosiva a través de la carretera LU-P-5404 que hará las delicias de los cicloturistas que se animen a subirla.







